XXXIII Escuela de Verano. Vigo, 2026

UNEFA – Formación Profesional de Calidad en el Medio Rural

La XXXIII Escuela de Verano de la Unión de Escuelas Familiares Agrarias (UNEFA), celebrada en Vigo, reunió a docentes, equipos directivos y profesionales de las Escuelas Familiares Agrarias de toda España bajo el lema «EFAS, tierra, persona, misión». Este mensaje sirvió como hilo conductor de unas jornadas dedicadas a reflexionar sobre el presente y el futuro de la educación, poniendo de relieve la estrecha relación entre el arraigo al territorio, el desarrollo integral de la persona y la misión educativa que caracteriza al modelo de formación por alternancia.

A lo largo de las diferentes sesiones, investigadores, docentes y representantes de instituciones públicas y privadas compartieron experiencias y buenas prácticas sobre algunos de los grandes desafíos actuales de la educación: el humanismo, la inteligencia artificial, la autoridad educativa, el emprendimiento, la innovación, el desarrollo rural y el fortalecimiento de la Formación Profesional. Todas las intervenciones coincidieron en una misma convicción: la educación solo alcanza su pleno sentido cuando sitúa a la persona en el centro y se orienta al servicio de la sociedad.


Inauguración institucional: una misión educativa al servicio del medio rural

La XXXIII Escuela de Verano de UNEFA comenzó con un acto inaugural en el que representantes institucionales destacaron la trayectoria de las Escuelas Familiares Agrarias como una referencia en la formación de personas y en el desarrollo del medio rural. Durante sus intervenciones subrayaron el papel histórico de las EFAS en la igualdad de oportunidades, la promoción de valores y la formación de profesionales comprometidos con sus territorios.

Asimismo, pusieron en valor la contribución de la Formación Profesional al relevo generacional, la innovación y la competitividad de sectores estratégicos, insistiendo en que la educación continúa siendo el principal motor del progreso social y económico. El acto concluyó con un reconocimiento al trabajo desarrollado por UNEFA y sus centros educativos para afrontar los desafíos del medio rural del siglo XXI.


Educación, innovación y territorio para construir el medio rural del futuro

La primera conferencia de la Escuela de Verano corrió a cargo de Jacobo Feijoo Lamas, quien ofreció una visión de futuro para el medio rural basada en la innovación, la tecnología y el aprovechamiento sostenible de los recursos.

El ponente explicó cómo la digitalización, la bioeconomía, la agricultura de precisión y la gestión forestal están transformando el sector primario y generando nuevas oportunidades de empleo y emprendimiento. También recordó el papel estratégico que desempeñan la agricultura y la ganadería en la conservación del paisaje, la prevención de incendios forestales y el equilibrio ambiental. Su intervención concluyó con una idea clara: el gran reto consiste en formar personas capaces de liderar un medio rural más competitivo, conectado y sostenible.


Identidad y propósito: el corazón de toda comunidad educativa

En la segunda ponencia, Alfonso Aguiló reflexionó sobre la importancia de la identidad y el propósito como fundamentos de cualquier proyecto educativo.

Defendió que educar significa mucho más que transmitir conocimientos o preparar para una profesión: supone ayudar a cada persona a descubrir el sentido de su vida, desarrollar el pensamiento crítico y poner sus capacidades al servicio de los demás. Asimismo, destacó el papel del educador como acompañante que escucha, inspira y genera espacios de diálogo, favoreciendo el crecimiento personal del alumnado. Concluyó reivindicando una educación basada en valores, capaz de construir comunidades educativas con identidad, esperanza y una auténtica vocación de servicio.


Una educación que enseña a descubrir la belleza de las personas

La conferencia inaugural, impartida por Ricardo Piñero, invitó a replantear el concepto de belleza desde una perspectiva profundamente educativa. Frente a una sociedad que identifica con frecuencia la belleza con el éxito, la juventud o la perfección, defendió una mirada capaz de descubrir el valor de cada persona precisamente en su vulnerabilidad, en su capacidad de crecer y en su apertura a los demás.

Desde esta visión humanista, educar significa enseñar a contemplar la realidad con profundidad, desarrollando la humildad, la gratitud y el deseo permanente de aprendizaje. La verdadera misión de la educación no consiste en formar personas perfectas, sino personas capaces de reconocer la belleza presente en lo cotidiano, en el servicio y en las relaciones humanas.


El matrimonio como escuela permanente de aprendizaje

Siguiendo esa reflexión sobre la importancia de la mirada, Javier Vidal-Quadras presentó el matrimonio como un auténtico proyecto de crecimiento compartido.

El ponente defendió que el amor no puede fundamentarse únicamente en los sentimientos, sino que requiere una decisión libre y constante de entrega. La comunicación, el conocimiento profundo del otro, el respeto mutuo y la capacidad de afrontar juntos las dificultades constituyen la base de una convivencia sólida. Asimismo, destacó el valor del perdón como elemento imprescindible para superar los conflictos y renovar diariamente el compromiso. Aprender a mirar al otro con esperanza y gratitud convierte la vida matrimonial en un espacio privilegiado de crecimiento personal.


Inteligencia artificial: una herramienta al servicio de la persona

La irrupción de la inteligencia artificial en la educación centró la intervención de Marcelo Peñaherrera, quien abordó este fenómeno desde una perspectiva claramente humanista.

Lejos de entender la inteligencia artificial como un sustituto del educador, defendió que el verdadero reto consiste en formar personas capaces de utilizar estas herramientas con criterio. Recordó que la información no equivale al conocimiento y que la misión de los docentes continúa siendo desarrollar el pensamiento crítico, la creatividad y la capacidad de transformar la información en comprensión. La innovación educativa, señaló, solo tiene sentido cuando responde a necesidades reales y permanece siempre al servicio de las personas.


La evidencia científica confirma el impacto del modelo CEFFA

Uno de los momentos más relevantes de la Escuela de Verano fue la presentación del estudio internacional sobre el impacto de los Centros Educativos Familiares de Formación por Alternancia (CEFFA), realizada por Andreu Gutiérrez-Sierra.

La investigación, desarrollada en trece países y respaldada por universidades e instituciones especializadas, aporta por primera vez una validación científica de un modelo educativo que durante más de sesenta años había demostrado su eficacia en la práctica. Los resultados ponen de manifiesto la elevada inserción laboral del alumnado, la reducción del abandono escolar, la estrecha relación entre formación y empresa, el protagonismo de las familias y la contribución de las EFAS al desarrollo de los territorios rurales. El estudio fortalece así el reconocimiento institucional de un modelo educativo basado en la alternancia y en la formación integral de la persona.


Recuperar la autoridad para fortalecer la educación

La gestión de la autoridad en los entornos educativos fue el eje de la intervención de Jesús Enrique Albertos Sanjosé.

El ponente distinguió claramente entre autoridad y autoritarismo, recordando que la verdadera autoridad nace del reconocimiento, la coherencia, la competencia profesional y la calidad de las relaciones humanas, mientras que el autoritarismo se apoya únicamente en la imposición. Esta reflexión se extendió al profesorado, a las familias y a los equipos directivos, insistiendo en que solo una autoridad legítima y compartida puede crear un clima educativo estable que favorezca el aprendizaje, el desarrollo personal y la convivencia dentro de los centros educativos.


Ciudadanía global desde las escuelas rurales

La Fundación Promoción Social presentó el proyecto «Escuelas rurales comprometidas con la construcción de una ciudadanía global», desarrollado junto con Fundación FABRE y UNEFA gracias al apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Durante la sesión se mostraron los materiales didácticos, el banco de recursos y las herramientas creadas para fortalecer la educación en valores dentro de las comunidades educativas rurales. La experiencia acumulada confirma que las EFAS desempeñan un papel esencial en la formación de ciudadanos comprometidos con el desarrollo sostenible, la solidaridad y la transformación social de sus territorios.


Emprendimiento para afrontar los desafíos del futuro

La colaboración entre educación y empresa protagonizó la intervención de Javier Samarán Saló, representante de Junior Achievement España.

El ponente presentó distintos programas dirigidos especialmente al alumnado de Formación Profesional, en los que los estudiantes desarrollan proyectos empresariales reales mientras fortalecen competencias como el liderazgo, la creatividad, la iniciativa y el trabajo en equipo. Estas iniciativas permiten acercar el mundo empresarial al aula y contribuyen a preparar jóvenes con capacidad para generar oportunidades y afrontar con éxito los retos del mercado laboral y del desarrollo territorial.


Formación Profesional: crecer sin perder la cercanía

La evolución y las oportunidades de la Formación Profesional fueron analizadas por José Manuel Rodríguez Lago, quien compartió la experiencia de crecimiento de FP Montecastelo.

Su intervención puso de manifiesto que el desarrollo sostenible de un centro educativo debe apoyarse en tres pilares: la excelencia académica, la formación integral del alumnado y una estrecha colaboración con el tejido empresarial. Asimismo, destacó las posibilidades que ofrecen la digitalización, la formación online y la internacionalización para ampliar la oferta educativa, siempre manteniendo el acompañamiento cercano del profesorado, una de las principales fortalezas del modelo educativo de las EFAS.


Innovación y desarrollo económico al servicio del territorio

La sesión fue clausurada por David Regades Fernández, delegado del Estado en la Zona Franca de Vigo, quien presentó esta institución como uno de los grandes motores de desarrollo económico e innovación del noroeste peninsular.

Durante su intervención explicó cómo la colaboración entre administraciones, empresas y centros de conocimiento está impulsando sectores estratégicos como la automoción, la industria aeroespacial, las tecnologías digitales y el emprendimiento. Este modelo de cooperación constituye también una oportunidad para fortalecer la conexión entre la Formación Profesional y las necesidades reales del tejido productivo, favoreciendo la creación de empleo y el desarrollo sostenible del territorio.


EFAS: tierra, persona, misión

El lema de esta XXXIII Escuela de Verano, «EFAS, tierra, persona, misión», sintetizó el mensaje compartido por todas las intervenciones:

  • La tierra representa el compromiso de las Escuelas Familiares Agrarias con el desarrollo del medio rural y el arraigo al territorio.
  • La persona recuerda que toda acción educativa debe situar al alumno en el centro de su proceso de crecimiento.
  • La misión expresa la vocación de servicio que inspira el trabajo de las EFAS desde hace más de medio siglo.

Las diferentes ponencias demostraron que estos tres pilares siguen plenamente vigentes. Desde la educación de la mirada y la belleza hasta la incorporación responsable de la inteligencia artificial, pasando por la validación científica del modelo CEFFA, la recuperación de la autoridad educativa, el impulso al emprendimiento o la colaboración con empresas e instituciones, todas las reflexiones convergieron en una misma idea: innovar no significa renunciar a la identidad, sino fortalecerla para responder a los nuevos desafíos educativos y sociales.

La XXXIII Escuela de Verano de UNEFA concluyó reafirmando el compromiso de la organización con una educación que une tradición e innovación, excelencia académica y formación humana, siempre al servicio de las personas y del desarrollo de los territorios donde las EFAS llevan a cabo su misión.